Huelga y concentración en Salamanca por los 169 despidos de Majorel

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Salamanca se prepara para una nueva jornada de movilización social y laboral. Los sindicatos han convocado una huelga y una concentración el próximo 10 de marzo para protestar contra el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) presentado por Majorel, empresa que forma parte del grupo Teleperformance y que durante años ha sido uno de los principales empleadores del sector de atención telefónica en la ciudad.

La convocatoria, impulsada de manera conjunta por CCOO, CSIF, CGT, UGT y USO, busca visibilizar el rechazo de la plantilla y de las organizaciones sindicales a un proceso que, según denuncian, supondrá un duro golpe para el empleo en la capital salmantina. En concreto, el expediente plantea el despido de 329 personas trabajadoras en el conjunto de los centros de la empresa en España, de las cuales 169 corresponden a Salamanca.

Detrás de esas cifras, insisten los sindicatos, hay historias personales y familiares. “No se trata solo de números. Son 169 familias que dependen de esos puestos de trabajo”, subrayan los representantes sindicales, que alertan del impacto social que puede tener la medida en la ciudad y en su entorno.

Una empresa con fuerte presencia en la ciudad

Majorel, conocida durante años en Salamanca bajo el nombre de Qualytel, ha sido una referencia en el sector de los centros de atención al cliente. Desde su implantación en la ciudad, la compañía ha proporcionado empleo a cientos de personas, especialmente jóvenes y trabajadores que buscaban una oportunidad laboral en el sector servicios.

Con el paso del tiempo, la empresa pasó a integrarse en el grupo Teleperformance, uno de los mayores operadores mundiales de servicios de atención al cliente y externalización de procesos empresariales.

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Precisamente por esa trayectoria y por el volumen de trabajadores que ha empleado en la ciudad, la noticia del ERE ha generado una profunda inquietud. En Salamanca, afirman los sindicatos, es difícil encontrar a alguien que no tenga un familiar, amigo o conocido que haya trabajado o trabaje actualmente en Majorel.

Preocupación social y laboral

El anuncio del expediente ha provocado una creciente preocupación entre la plantilla y en el tejido social de la ciudad. Para las organizaciones sindicales, la magnitud del ajuste convierte el caso en un problema que trasciende el ámbito estrictamente laboral.

“Estos 169 despidos afectan al conjunto de Salamanca, a su provincia e incluso a territorios cercanos como Zamora”, señalan los sindicatos, que advierten de las consecuencias que la pérdida de empleo puede tener para muchas familias.

El impacto económico directo se suma a la incertidumbre personal de los trabajadores afectados, muchos de los cuales llevan años vinculados a la empresa. En un contexto en el que el empleo estable continúa siendo una de las principales preocupaciones sociales, la posible destrucción de puestos de trabajo vuelve a situar el debate laboral en el centro de la agenda local.

Huelga y concentración el 10 de marzo

Ante esta situación, los sindicatos han convocado una jornada de huelga para el próximo 10 de marzo, con el objetivo de mostrar el rechazo de la plantilla al expediente y presionar para que se busquen alternativas que eviten los despidos.

La jornada de protesta culminará con una concentración a las 12:30 horas en la Plaza del Liceo, uno de los espacios más céntricos y simbólicos de la ciudad.

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La convocatoria no está dirigida únicamente a los trabajadores de la empresa. Las organizaciones sindicales han querido ampliar el llamamiento al conjunto de la ciudadanía, así como a colectivos sociales y representantes institucionales.

“La defensa del empleo debe ser una causa compartida”, destacan los convocantes, que consideran fundamental que la sociedad salmantina muestre su apoyo a las personas afectadas.

Un llamamiento a la solidaridad

Los sindicatos han insistido en que la movilización social puede desempeñar un papel clave en este proceso. En su opinión, la presión pública puede contribuir a abrir vías de negociación que permitan evitar o reducir el número de despidos planteados por la empresa.

Por ese motivo, han hecho un llamamiento a la participación masiva en la concentración del 10 de marzo. “Prácticamente todo el mundo en Salamanca conoce a alguien que trabaja o ha trabajado en Majorel”, recuerdan.

Para los convocantes, el mensaje que se quiere trasladar es claro: la defensa del empleo no es solo una reivindicación de los trabajadores directamente afectados, sino una cuestión que afecta al conjunto de la comunidad.

“169 despidos no son números, son 169 familias”, repiten desde los sindicatos, que confían en que la movilización sirva para frenar el ERE y abrir un escenario de diálogo que permita encontrar soluciones.

El futuro del empleo en juego

Más allá del conflicto concreto en Majorel, la situación también vuelve a poner sobre la mesa la fragilidad de algunos sectores laborales basados en la externalización de servicios. Los centros de atención al cliente han sido durante años una fuente importante de empleo en ciudades como Salamanca, pero también han estado sujetos a cambios empresariales, reestructuraciones y procesos de deslocalización.

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En este contexto, la jornada de huelga y la concentración del 10 de marzo se presentan como un momento clave para medir el grado de apoyo social a los trabajadores afectados y para enviar un mensaje claro en defensa del empleo.

El objetivo, según los sindicatos y la plantilla, es uno: evitar que 169 personas pierdan su trabajo y que Salamanca sume un nuevo golpe a su mercado laboral. Una reivindicación que, aseguran, merece la implicación de toda la ciudad.

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