Años 70: Un Salvamento Crucial.
En el apogeo de los años 70, precisamente en mayo de 1979, la Casa Lis se encontraba bajo la ocupación de familias pertenecientes a la etnia gitana. En aquel entonces, la Casa Lis no exhibía su esplendor como el distinguido museo de Arte Decó y Arte Nouveau que conocemos en la actualidad. Hace casi 45 años, estuvo al borde de la demolición. Aquí te relatamos la historia de quién impidió esta amenaza contra una de las joyas del modernismo arquitectónico en Salamanca.
Un Alcalde Intrépido
El mes de mayo de 1979 marcó un cambio significativo cuando Jesús Málaga asumió la alcaldía de Salamanca. En uno de sus primeros días en el cargo, se encontró con una escena inesperada: la puerta de la Casa Lis estaba entreabierta. Sin pensarlo dos veces, ingresó y se encontró con un patio repleto de escombros.
El Estado de Abandono
Málaga relató en sus memorias, tituladas ‘Desde el balcón del Ayuntamiento: Memorias de un alcalde’, que el lugar estaba en un estado lamentable. Había animales en su interior, y alguien había intentado dañar las preciosas columnas de mármol de Carrara que adornaban la galería superior. Además, se dio cuenta de que habían encendido fuego en la habitación que alguna vez funcionó como capilla.

Una Promesa Determinante
La experiencia dejó a Málaga profundamente afectado, y en ese momento, se comprometió a tomar medidas decisivas. Prometió que, incluso si fuera la última acción que emprendiera como alcalde, rescataría a la Casa Lis de la amenaza de la demolición.
El Despojo y la Intervención
Pronto se enteró de que un grupo de personas de etnia gitana había ocupado el edificio y saqueado todo lo valioso que encontraron. En palabras de Jesús Málaga, «A día de hoy, en algunos bares de copas, aún se pueden encontrar vestigios de la tragedia que casi acabó con la casa modernista más hermosa de Castilla y León». Además, investigó la situación legal del inmueble, que estaba en manos del párroco Juan Trujillano, quien tenía la intención de demolerlo para construir un colegio o una residencia.
La Determinación del Ayuntamiento
El Ayuntamiento decidió expropiar la Casa Lis con el propósito de convertirla en un centro cultural para la ciudad. Juan Trujillano llevó el caso a los tribunales, pero finalmente, prevaleció la verdad. El proceso judicial resultó favorable para la ciudad, ganando todos los litigios y adquiriendo la casa por una suma simbólica.
Un Tesoro Cultural Rescatado
Hoy en día, el museo de Arte Nouveau y Arte Déco, junto con la colección de Ramón Andrade, se ha convertido en el museo más visitado de Castilla y León, y uno de los destinos culturales más populares de toda España.
